MARIBEL YANQUE IDME
AMENAZA A LA CULTURA Y
AL PATRIMONIO
EL VANDALISMO El vandalismo Las acciones de vandalismo contra bienes culturales presentan muchas formas y pueden ser intencionales o no, pero los daños que causan pueden llevar a la destrucción del bien.
• Actos de vandalismo, como pin - tas, inscripciones o el pegado de carteles, son formas de expresión nefastas que afean edificios, calles y hasta cerros. Pero hechas en un bien del patrimonio cultural, suelen ser particularmente des - tructivas. Los componentes de las pinturas y pegamentos modernos pueden afectar seriamente los an - tiguos materiales de construcción de estos inmuebles y las inscrip - ciones o rayaduras pueden dañar las edificaciones para siempre. Hasta las piedras se malogran, especialmente si es necesario usar algún solvente para limpiarlas.
Por otro lado, estos monumentos son mantenidos y limpiados, en su mayor parte, con dinero de los con - tribuyentes. Repetir una y otra vez la limpieza debido al vandalismo 26 De huaqueros, ladrones sacrílegos y otras amenazas contra el patrimonio cultural no sólo implica un mayor desgaste del monumento sino que, además, la utilización de dinero que podría invertirse en la conservación de más bienes culturales.
• Cuando son descuidados, los visitantes de museos, sitios y monumentos pueden causar destrozos acumulativos de manera inadvertida. Si un letrero indica “no pisar los jardines” es porque esta acción malogra el césped ¿verdad? Por esta misma razón, cuando los bienes culturales son expuestos al público, debemos respetar los letreros que indican “no tocar”, “seguir los senderos” o “prohibido tomar fotografías” y cualquier otra disposición, con objeto de proteger dichos bienes. Los padres de familia, profesores, guías y toda persona responsable de un grupo deben preocuparse por el buen comportamiento de los integrantes del mismo.
• Los sitios, monumentos arqueoló- gicos y museos no son basurales. La basura no solo afea el entorno sino que, además, los restos orgá- nicos e inorgánicos contaminan y pueden atraer plagas de insectos y roedores que atacan y dañan los materiales de los que están hechos los bienes.
• Las invasiones son un acto de
vandalismo organizado a gran
escala. Aunque existe un grave
problema social y económico rela
-
cionado con la falta de vivienda
en el Perú, invadir un sitio arqueológico
no va a resolver tal situación.
Los bienes culturales prehispánicos
que integran el patrimonio
cultural de la Nación, descubiertos
en predios de propiedad privada,
pertenece al Estado, es decir, a
todos los peruanos, y cuando las
personas los invaden, destruyen
toda la evidencia patrimonial,
robándole la historia al país. Esta
propiedad común contiene gran
cantidad de restos arqueológicos,
de modo que no se trata de terre
-
nos libres para la disposición de
cada quién, sino que constituyen
el patrimonio común de todos los
peruanos.
https://www.youtube.com/watch?v=iWe7FjgjJ54
AL PATRIMONIO
EL VANDALISMO El vandalismo Las acciones de vandalismo contra bienes culturales presentan muchas formas y pueden ser intencionales o no, pero los daños que causan pueden llevar a la destrucción del bien.
• Actos de vandalismo, como pin - tas, inscripciones o el pegado de carteles, son formas de expresión nefastas que afean edificios, calles y hasta cerros. Pero hechas en un bien del patrimonio cultural, suelen ser particularmente des - tructivas. Los componentes de las pinturas y pegamentos modernos pueden afectar seriamente los an - tiguos materiales de construcción de estos inmuebles y las inscrip - ciones o rayaduras pueden dañar las edificaciones para siempre. Hasta las piedras se malogran, especialmente si es necesario usar algún solvente para limpiarlas.
Por otro lado, estos monumentos son mantenidos y limpiados, en su mayor parte, con dinero de los con - tribuyentes. Repetir una y otra vez la limpieza debido al vandalismo 26 De huaqueros, ladrones sacrílegos y otras amenazas contra el patrimonio cultural no sólo implica un mayor desgaste del monumento sino que, además, la utilización de dinero que podría invertirse en la conservación de más bienes culturales.
• Cuando son descuidados, los visitantes de museos, sitios y monumentos pueden causar destrozos acumulativos de manera inadvertida. Si un letrero indica “no pisar los jardines” es porque esta acción malogra el césped ¿verdad? Por esta misma razón, cuando los bienes culturales son expuestos al público, debemos respetar los letreros que indican “no tocar”, “seguir los senderos” o “prohibido tomar fotografías” y cualquier otra disposición, con objeto de proteger dichos bienes. Los padres de familia, profesores, guías y toda persona responsable de un grupo deben preocuparse por el buen comportamiento de los integrantes del mismo.
• Los sitios, monumentos arqueoló- gicos y museos no son basurales. La basura no solo afea el entorno sino que, además, los restos orgá- nicos e inorgánicos contaminan y pueden atraer plagas de insectos y roedores que atacan y dañan los materiales de los que están hechos los bienes.
https://www.youtube.com/watch?v=iWe7FjgjJ54
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